Revista mi Barrio

Periódico barrial de Villa Real y Versalles, barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Reflexiones: La Cosa Viene de Lejos.

abril 23, 2008

Y mientras nos lamentamos, analizamos hipótesis, (no nos queda otra?) y continuamos imbuidos en la rutina sin cambiar conductas, la muerte nos sigue haciendo pito catalán.

Que tire la primera piedra quien alguna vez no estuve frenado delante de una barrera baja por la que generalmente cruza, que generalmente no funciona y la que generalmente termina atravesando así porque por largo rato el tren no pasa. Personalmente muchas veces me ha tocado tener que bajarme y mirar, para luego hacerle señas al conductor de ¡Dale, dale! o ¡Pará, que ahí viene!

Nada justifica la actitud de este individuo. Javier Rodríguez, responsable de la conducción del interno 58 de la empresa El Rápido Argentino, tomó una decisión en segundos nomás. Una decisión que lamentablemente (incluso para él) fue errada y costó la vida de 17 seres humanos que no tuvieron opción de participar en esa decisión.

Mas, como sabemos, la conciencia de una persona se va formando día a día a través de las vivencias de su vida y el medio en que se mueve.

Seguramente este hombre, digno de lástima y al que espero la justicia califique y aplique la pena que se merece, es una víctima más. Y repito, espero que se lo juzgue y aplique todo el rigor de la ley, ya que él pudo optar.

Pero siento que todos somos víctimas potenciales. Y creo que esta distracción, esta falta de compromiso, esta indiferencia, impotencia, o como le queramos llamar, que muchos argentinos estamos teniendo, se está volviendo endémica y ciertamente mortal.

Choferes mal dormidos, con problemas psicológicos, empresas capitalistas que ya sabemos que priorizan las ganancias, organismos de control que no controlan, corrupción, estado ausente… Usuarios acostumbrados al mal trato, que a veces no reclamamos por miles de motivos, uno de ellos porque “… total, para qué, si no te dan bola”

Cuando estoy por tomar un micro pienso en hacer mi testamento, o al menos en decirle a toda mi gente una vez más que los quiero, por las dudas… Como cuando uno está enfermo y se tiene que operar… se pone en manos de los médicos (que al menos estudian años para recibirse). Pero resulta que, por todo un andamiaje mal armado, trasladarse se convierte en un acto de sumo riesgo.

Hay sobrados factores para que sucedan estas tragedias. No se puede decir “…si estaba todo bien…” cuando poco o casi nada está bien.

Ayer escuchaba a mi Presidenta decir: «Era un colectivo nuevo, impecable, recientemente adquirido por la empresa. El paso a nivel tenía todos los elementos de la modernidad. Se hizo el control de alcoholemia de los conductores del tren y el colectivo y dio bien. Entonces, ¿qué pasó?¿Por qué teniendo todo para hacer bien, salió mal? Porque muchas veces nos falta la responsabilidad, y ese valor es que los convoco, a la responsabilidad y el respeto por la vida del otro».

Yo con todo respeto le respondo: Señora, en su calidad de presidenta usted no puede ser tan ingenua…
La cosa viene de lejos.
Y mientras nos lamentamos, analizamos hipótesis, (no nos queda otra?) y continuamos imbuidos en la rutina sin cambiar conductas, la muerte nos sigue haciendo pito catalán.

Marta Pizzo
www.puertopalabras.blogspot.com

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