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Más de la mitad de las agencias de remises son truchas

14 de septiembre de 2015

Remiseras truchasRemiseras truchas 3Remiseras truchas 2La informalidad en el mercado de los remises sigue siendo muy importante. Más de la mitad de las agencias porteñas no están habilitadas o tienen algún tipo de irregularidad en su documentación. Además de significar una competencia desleal para las agencias en blanco, el gran problema es la desprotección de los pasajeros, porque los remises truchos no pasan por las verificaciones técnicas obligatorias ni tienen respaldo ante un reclamo legal, por ejemplo por un accidente.

 

El dato surge de un relevamiento realizado por la Subsecretaría de Tránsito y Transporte de la Ciudad en conjunto con la Agencia Gubernamental de Control. A lo largo del año pasado hicieron inspecciones en 570 agencias de toda la Ciudad para controlar que estuvieran registradas en el Registro Unico de Remises (RUREM) y que contaran con la habilitación. Del total, 192 agencias se hallaban en situación ilegal y fueron infraccionadas o intimadas. Otras 113 tenían algún problema con su habilitación, con lo cual se les dio un plazo para que se pusieran en regla. Tras esta recorrida, volvieron a 52 agencias, de las cuales 15 fueron clausuradas porque no habían cumplido nada, y además les iniciaron causas contravencionales por violación de clausura a otras 5 que habían sido cerradas pero siguieron trabajando.

 

Estos datos se parecen mucho a los resultados de un control realizado en los primeros meses del año pasado: sobre 291 agencias visitadas, el 53,6% no estaba en regla.

 

¿Por qué tanta informalidad? “Es un rubro difícil de controlar. Antes hacíamos inspecciones en las calles, pero ahora vamos a las agencias. Desde hace un año y medio hacemos un trabajo sistemático y de a poco las agencias se van adecuando a las normas. La informalidad se nota ahora justamente porque empezamos a controlar y multar”, explicó Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte.

 

En el sector agregan otros motivos. “Estos controles son correctos porque develan la situación de irregularidad. Pero no alcanzan para que prospere la legalidad. En el registro hay solamente 2.200 autos y 360 agencias empadronadas, cuando sabemos que hay muchas más. Muchos dueños de agencias aseguran que no consiguen la cantidad mínima de cinco autos, porque no hay créditos y los vehículos se encarecieron. La demanda del público se mantiene, entonces aparecen las agencias ilegales con autos no habilitados. Deberían hacerse controles en los puntos clave, como el Aeroparque, las avenidas, los hoteles y los accesos a la Ciudad”, aseguró Alberto Coppari, presidente de la Cámara Argentina de Agencias de Remise.

 

Si bien las agencias truchas cobran más barato que los legales, esta informalidad puede tener consecuencias para los pasajeros. En primer lugar, los choferes no cuentan con registro profesional y los autos no pasan por la verificación técnica vehicular anual que sí deben respetar los remises en blanco. Además, las agencias y los autos truchos no tienen seguro, con lo cual, en el caso de un accidente, hay menor protección.

 

La informalidad se da principalmente en las agencias de barrio, ya que las que están en el Micro y Macrocentro generalmente son más controladas, y además su clientela no son tanto los vecinos sino las empresas.

 

El mercado de los remises cambió notablemente en la década del ’90. Hasta entonces, eran un transporte casi de lujo, de uso corporativo o para eventos especiales. Pero de la mano de la crisis empezaron a aparecer en Capital Federal y el Conurbano numerosas agencias, de la mano de muchas personas que se compraban un auto y lo ponían a trabajar para ganarse la vida. También influyó el crecimiento de la inseguridad.

 

Pero gran parte de esas agencias no cumplían con los requisitos, como tener al menos cinco autos registrados o contar con cocheras para guardarlos. De hecho, es muy común ver autos viejos con una evidente falta de mantenimiento.

También influyó que en los Noventa, el gobierno del  Dr. Menem, impulsó el “Retiro Voluntario” de los empleados que tenían muchos años de Antigüedad en las Empresas, las cuales les ofrecían una cifra tentadora para que el empleado renunciara, y así poder reemplazarlo por uno más joven, o más barato, por ese motivo, muchos con dinero en su bolsillo, se compraron un Auto y lo transformaron en Remís, o pusieron un “Parripollo”, o un “Maxikiosco” que con el tiempo tuvieron que cerrarlo por la crisis.

 

Los requisitos

 

Los pasos legales que debe cumplir una agencia de remís para estar en regla son:
Habilitación del local.
Inscripción en Ingresos Brutos y Monotributo.
Escritura o contrato de alquiler del local y las cocheras para guardar los autos.
Certificado de Juicios Universales.
Dos planillas con precios.
Habilitar al menos cinco vehículos, que todos los años deben pasar por la verificación técnica obligatoria.

 

En Villa Real y Versalles, son muchas las Agencias que NO cumplen con los requisitos solicitados, sobre todo el de las cocheras, además de estacionar sobre las ochavas de las esquinas o sobre la esquina, impidiendo la buena visibilidad de las calles (La agencia de Gallardo y Nogoyá, que estaciona sus vehículos sobre Nogoyá, impidiendo que los automovilistas que circulan por gallardo, puedan ver el tránsito de Nogoyá, cuando se produzca un accidente luctuoso,  va ha ser tarde para lamentos)

 

En otro ítem, se puede destacar la falta de “Profesionalidad” de los Conductores, y el “Malhumor” y los “Malos Modales”  de muchos de ellos, dan muestra  que NO saben que están prestando un Servicio, y como tal deberían interiorizarse como hacerlo bien.

 

Luis Alberto Serres

 

 

 

 

 

 

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