La Magia de la risa:
Dicen que la sonrisa es contagiosa, porque cuando alguien ríe se produce una imagen en espejo, que hace que la otra persona quiera imitarla, ofreciéndole otra sonrisa.
Esta es la razón por la que una sonrisa parece ser importante en el lenguaje corporal, aunque no tengamos ganas de hacerlo porque sonreír influye directamente en las actitudes de las demás personas y en sus respuestas.
La risa disminuye el pulso cardíaco; dilata las arterias, estimula el apetito y quema calorías. “Un minuto de una buena risa, proporciona hasta 45 minutos de relajación posterior”, dijo el neurólogo Henri Rubinstein.
La ciencia ha demostrado que mientras más se sonríe, más reacciones positivas tendrán las personas.
Por lo que se considera que la risa es la mejor medicina ya que sirve para atraer amistades, mejora la salud y alarga la vida.
Cuando reímos, todos los órganos del cuerpo se ven afectados de manera positiva. La respiración se acelera, lo que sirve para hacer trabajar el diafragma, el cuello, el estómago, la cara y los hombros.
La risa aumenta la cantidad de oxígeno en sangre, lo que no sólo ayuda a mejorar la circulación sino que además expande los vasos sanguíneos, próximos a la superficie cutánea. Motivo por el cual la gente se pone roja al reír.
La risa disminuye el pulso cardíaco; dilata las arterias, estimula el apetito y quema calorías. «Un minuto de una buena risa, proporciona hasta 45 minutos de relajación posterior», dijo el neurólogo Henri Rubinstein.
Entonces, ¿Por qué deberíamos tomarnos en serio la risa?
Los estudios científicos demuestran que la gente que ríe, aunque no se sienta feliz, hace que la zona del hemisferio cerebral izquierdo, se llene de actividad eléctrica.
Del mismo modo, el humor puede sanar, ya que la risa estimula a los analgésicos naturales y a los propulsores del buen humor del organismo, las llamadas endorfinas; ayudando a curar el stress y el cuerpo.
Existen libros que hablan sobre la función de las endorfinas, que tienen una composición similar a la morfina y heroína con efecto tranquilizante y restablece el sistema inmunológico. De esta manera se llega a la conclusión que “el que ríe, vive más”.
Por Mabel Amen.
Médica Dermatóloga de la Ciudad de Buenos Aires.MN: 74.613
Periodismo Digital y Científico
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